La meditación es un poco como cuidar las plantas. Es mejor regarlas con frecuencia y regularidad, en lugar de inundarlas con un riego intensivo y único.
Practicar a diario es ideal para convertir la meditación en un hábito.
Si no es posible hacerlo todos los días, intenta establecer una regularidad, sea cual sea la frecuencia. Por ejemplo, puedes proponer a los niños una «cita» semanal para meditar durante un periodo determinado.
Tu acceso a Petit BamBou Escuelas es válido durante todo el año escolar, pero eso no significa que «tengas» que meditar durante todo el año.
Quizás para empezar puedas hacerlo una vez al día durante unas semanas y luego semanalmente durante el resto del año.
La sesión también puede ser informal y espontánea, con un ejercicio de respiración por la tarde o con un «tiempo interior» al comienzo del día. Encontrarás ideas de actividades en el cuaderno de actividades que ofrecemos en nuestros recursos.
¡Encuentra el ritmo que mejor se adapte a ti y a tus alumnos!
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